sábado, 11 de febrero de 2012

Risky Attraction Capítulo 2


Risky Attraction


AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y rasgos físicos,el resto es todo producto de mi imaginación,este capítulo va dirigido a todos los públicos,aunque la historia irá adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,y tendré que poner cierto límite de edad,si no te gusta el tema,abstente de leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).


Capítulo 2:”Difícil decisión”

                                               Nórfolk (Inglaterra)-1790

Había pasado una noche en vela,angustiada,con un fuerte dolor de estómago,moviéndome de un lado hacia otro sin saber que hacer,inversa en mis pensamientos…

Tenía miedo a equivocarme,no estaba segura de las decisiones precipitadas que estaba tomando.Cierto era que acababa de cumplir los 21 años,ya era una persona adulta,tenía que decidir por mí misma,aunque esto implicara que tocara fondo…. Sabría levantarme,mi vida nunca había sido fácil.Había nacido sin mis padres,ellos nunca habían estado a mi lado ,cuidando de mí,preocupándose o simplemente dándome aquellos consejos que tanto había necesitado…

No podía notar su ausencia ya que nunca les había tenido cerca,pero en mi más profundo ser les echaba de menos.No sabía como era el aspecto de mi padre,ni si era un buen hombre,ni las razones por las que nos abandonó a mi madre y a mí cuando apenas había nacido, mi madre fue a la casa de acogida donde yo vivía ahora,la aceptaron con los brazos abiertos,le dieron un techo,un hogar,una familia,a cambio de nada…

Eso era algo que siempre le agradecería a Sir Gustave,era como un padre para mí,bueno más que un padre,si estaba viva era gracias a él,me lo había dado todo y ahora me estaba dando la oportunidad de tener un futuro,un trabajo digno,aunque eso supusiera que le dejara a cargo por completo de la casa de acogida,él ya estaba mayor y bastante enfermo,él quería que tuviera un trabajo seguro,ya que posiblemente la casa de acogida llevara a quiebra.Se sentía responsable de mí,y yo de él,pero me había prometido que si conseguía el trabajo mi madre estaría orgullosa de mí y eso era algo que quería lograr ,aunque solo fuera por ella…

Yo la tenía en un pedestal,era mi madre, una heroína para mí,había luchado por nosotras desde que yo estaba en su vientre y no había renunciado a mí…
Mi madre era una buena persona,lo sabía,todo el mundo en el pueblo la quería,decían que era una de las mejores personas que habían visto,pero ya se sabe que cuando alguien falta siempre se dice lo mejor de ellos,a diferente de cuando esa persona está presente.Murió cuando me trajo al mundo,realmente falleció días después debido a una infección que sufrió en el parto…

Lo único que tenía de ella era su pañuelo de seda,me sorprendía que mi madre de origen humilde tuviera ese tipo de privilegio,tenía unas iniciales bordadas (L.C.C),muchas fueron las veces que le pregunte a Gustave cual era su significado,o de dónde procedía aquel pañuelo,pero nunca me dió una respuesta clara y concisa,solo supuso que mi madre lo habría encontrado y lo habría guardado como su más preciado tesoro.

La gente siempre me decía que mi madre fue una mujer hermosa por fuera y por dentro,la verdad debía ser más hermosa que yo…
Cuando me solía mirar al espejo imaginaba cómo debía de ser,yo no me encontraba muy bella aunque ese fuera mi nombre,pero todo el mundo decía que mi rostro era el de una muñeca,delicado y fino,demasiado cuidado para haber nacido en aquel pueblo de Londres.Mi tez era pálida como la nieve,mi cabello de un negro como la noche y mis ojos eran de un verde difícil de definir,mis labios eran rojos como la sangre ,era de complexión débil y de una estatura no muy alta,pero yo seguía sin sentirme bella,me sentía vacía y no lograba saber el por qué.

Muchos hombres se me habían insinuado y me habían pedido citas pero Gustave siempre me decía que yo merecía más que aquellos jóvenes,que valía oro,creo que me subestima demasiado y al final me quedaré muy sola,no quiero que me pase lo que le ocurrió a mi madre,los hombres pueden hacer mucho daño,eso es algo que lo tengo presente.

Decidí que ya estaba bien de divagar en mis pensamientos,lo mejor sería levantarse y prepararme para el día tan intenso que me esperaba,me debería despedir de todos,de Gustave,de Molly mi confidente y de John el hijo de ambos, un amigo que siempre estaba ahí incondicionalmente,yo le quería pero unicamente como amigo,él esperaba algo más,pero yo ya se lo había explicado y él parecía haberlo entendido,aunque siempre me hablaba con segundas intenciones o al menos eso es lo que a mí me parecía.

Cuando me iba a poner en pie Molly entró en la habitación y comenzó a retirar las cortinas que tapaban la ventana.Ella era la mujer de Gustave pero yo siempre la había visto como una amiga no como mi supuesta madre,se entendía muy bien con la gente y aunque tendría unos cuarenta años,tenía la juventud y jovialidad  de una chica de veinte.

-¿Qué tal has pasado la noche? Pareces muy cansada…-me dijo en un tono de voz demasiado alto,que me sacó completamente de mis pensamientos.

-Molly he pasado la peor noche de mi vida,no he dormido nada,etoy demasiado nerviosa…-Realmente no había sido la peor noche de mi vida pero quería que me animara,eso era lo que necesitaba,algún consejo que me diera la fuerza necesaria para levantarme e ir a aquella mansión y presentarme sin que mi voz se quebrara.

-Oh mi dulce,tienes unas ojeras de caballo,tendré que arreglarte esa cara si quieres impresionar a Lord Edward y que te de ese trabajo.- En eso no había pensado,encima tendría que verle a él,yo no sabía nada de como era,solo había oído cientos de historias sobre él y su mansión,cosas horribles… Pero Gustave siempre me decía que eran leyendas infundadas y no tenía nada de que temer.

-Gracias Molly no sé que haría sin ti-La verdad ella era la única figura femenina que conocía,siempre había estado ahí,estaba en deuda con ella y en cuanto supiera como recompnsarla lo haría sin pensarlo dos veces.

-Dime Bella,¿Quieres algo para desayunar?-Me dijo sonriente,estaba claro que quería que fuera allí y consiguiera el trabajo,su sonrisa me impuso confianza y la fuerza que necesitaba.

-Claro Molly no tengo mucha hambre pero supongo que afrontaré mejor el día con algo en el estómago-Le confesé.

-Dí que sí pequeña,te prepararé unas sopas que te quitaran esos temblores que tienes.-Dijo alejándose hacia la puerta ¿temblores?¿a qué se refería? -Ups.. cuando me miré la mano lo comprendí todo,parecía un corderito al que iban a sacrificar,respiré tres veces para calmarme y me levanté de la cama con fuerza.

-Hoy será un gran día-Dije con firmeza,no hacia Molly ya que estaba sola en el cuarto,sino como una especie de recordatorio hacia mí,quizás si creía que sería un buen día se haría realidad.

Salí al patio y comencé a lavarme en el pilón,el agua estaba helada pero ayudaría a despejarme la cabeza,entonces John apareció por detrás de unas sábanas tendidas y sonrió pícaro.

Noté el calor subiéndome por las mejillas y reaccioné con otra sonrisa.
-John fuera de aquí-le advertí juguetona –¿Es qué no ves que estoy desnuda?-cuando pronuncié estas palabras me dí cuenta de que eran verdaderamente estúpidas,¿cómo no iba a verlo?
-Perdón Lady Isabella-dijo con un tono demasiado irónico para mi gusto-Solo quería avisarla de que su carruaje ya esta preparado mi señora-dijo finalmente mientras se alejaba riéndose.

Él sabía lo nerviosa que me ponía en situaciones así,me hacía parecer patética y torpe,pero él decía que mi manera de actuar era divertida y le parecía muy sensual.Yo me lo tomaba como una broma aunque él lo decía muy enserio.
Casi había olvidado que sería él quien me llevara al Castillo de Clarence,era una buena noticia ya que tendría más tiempo para estar con alguien conocido y me relajaría durante el trayecto,pero sería allí donde perdería la pista de él para siempre y no quería llorar allí,quería ser fuerte,o al menos disimular mi sensibilidad,algo que siempre había intentado aunque quien verdaderamente me conocía sabía que cuando algo me afectaba no podía esconderlo y acababa estallando dentro de mí.

Después de desayunar me dirigí a que Molly me vistiera y preparara,me colocó dentro de un vestido verde oscuro que según ella resaltaba mis ojos y dejaría sin palabras a Lord Edward.Después me puso un maquillaje muy suave y me hizo un moño alto sujeto por dos trenzas de raiz que salían de los laterales,Molly sabía muy bien como poner a una mujer hermosa,podría convertir a la mujer más desgraciada del mundo en una princesa de cuento.Pero sinceramente mi apariencia no era lo que más me preocupaba,solo pensaba en no parecer una chica ignorante ante él.Quería darle una buena impresión,que yo fuera una mujer humilde no significaba que pudiera reirse por ser una inculta.

Cuando acabó de arreglarme me dió el pañuelo de mi madre,y me contó que lo guardara muy bien porque era lo único que conservaba de ella y que no se lo enseñara a nadie porque los enemigos acechan y no les puedes mostrar tus puntos débiles.No entendí muy bien esta última parte pero estaba claro que no lo perdería o al menos no a propósito.Sir Gustave entró en ese momento.

-Bella cariño no puedes llegar tarde o todo lo guapa que Molly te ha puesto no servirá para nada-Me dijo con los ojos llorosos,esa despedida no sería nada fácil,es como si me estuvieran arañando el corazón y no pudiera hacer nada para detener esta angustia.

-Gustave yo….- Al ver lo que se avecinaba Gustave me reprendió.

-Bella ni se te ocurra ponerte a llorar,vamos no puedes demorarte mucho,te aseguro que es la mejor decisión que puedes tomar,ya lo entenderás más adelante,ahora hazme caso y sube al carruaje,John espera…-Dijo sacando fuerzas y dándome ánimos.

-Te debo todo,has sido como un padre para mí,no olvides que eres la persona que ha cuidado de mí y todo lo que soy te lo agradezco a tí,siempre le doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino…-Después de esta confesión sentí la necesidad de darle un abrazo y los dos rompimos a llorar,estar en sus brazos me hizo que la despedida fuera más dura.

-Te quiero y estoy segura de que mi madre estaría orgullosa de lo que has hecho por mí-le susurré.
Él me dijo algo que no entendí bien pero supuse que seria algo cómo “Lo mismo digo pequeña.”

Molly me llevó al carruaje y después de darme dos besos me dijo que cuando me sintiera triste o incomprendida que no me preocupara porque ella siempre estaría ahí.

Me subí al carruaje y John cerró la puerta,estaba serio,pensativo,supuse que aquella despedida le dolería más a él que a mí,miré a Molly como me sonreía desde fuera y a su lado a Gustave que reprimía las lágrimas una vez más,y miré por última vez mi casa de acogida,aquel lugar que había sido mi hogar,ellos dejaban a una especie de hija y yo dejaba a una especie de padres aunque para mí siempre lo serían.
Oí como John fustigó a los caballos que relincharon y el carruaje se puso en marcha,les sonreí por última vez y les dí las gracias por todo,aunque no estaba segura de si me llegaron a escuchar.Corrí la cortina de la ventana y cerré los ojos intentando imaginar lo feliz que sería todo si no me tuviera que marchar.

Durante el trayecto tuve un plácido sueño,en el que tendría unos cinco años , estaba con Gustave sentada en el columpio que me había fabricado,él me sonreía mientras me empujaba una y otra vez.Me cantaba una canción que no podía reconocer pero que me ayudaba a conciliar el sueño en las noches que tenía pesadillos y me levantaba gritando a media noche en busca de Molly.Derrepente paraba de cantar y cuando me daba la vuelta él ya no estaba allí,me bajaba del columpio y gritaba nerviosa,estaba sola en aquel patio,y yo no quería la soledad por nada del mundo…
Le veía a lo lejos hablando con un hombre con capa negra y sombrero de copa,era de un porte fuerte,se veía su status social elevado pero su rostro reflejaba un alma incomprendida y que había sufrido mucho,sostenía de la mano a un chiquillo que tendría unos nueve años,muy bien vestido y de un cabello color bronce que resplandecía con los débiles rayos del sol.

-No puedes retenerla aquí toda su vida,algún día sabrá la verdad Gustave,no lo olvides,si está aquí es porque yo quiero que esté-Le decía el señor de la capa a Gustave con un tono firme y autoritario
.
-Sabes que consigues lo que quieres,no es necesario que vengas aquí a recordármelo-dijo  Gustave con un nudo en la garganta mirándome pensativo.
-Solo te aviso,es de mi propiedad,me pertenece y si a mí me pasara algo sería de mi hijo,tenlo siempre presente.-El hombre se giró y tiro del niño con fuerza,se subieron a un inmenso carruaje y los dos caballos negros tiraron de él.

Me desperté cuando el carruaje se paró en seco,John me abrió la puerta y me sacó de la mano suavenmente.

-Isabella,voy a notar tu ausencia en la casa,¿con quién voy a poder pasar las tardes ahora?-me dijo con un tono de súplica.

-John tú has sido como un hermano para mí,no creas que te olvidaré tan fácil,siento mucho si te he hecho daño en el pasado,ruego me perdones,solo deseo que encuentres a una mujer que te haga feliz,es lo que mereces-Le dije con las palabras más sinceras que me salían del alma,al final lloraría otra vez….

-Te esperaré-me confesó.-No,no estaba dispuesta a dejarle esperándome,eso sería muy egoísta por mi parte y no quería portarme así con él.

-Ni se te ocurra John,te prohibo que me esperes,no te merezco,haz tu vida sin mí,quien sabe cuando saldré de aquí…-dije rápido y de forma concisa.

En ese instante un soldado se acercó y preguntó mi nombre.
-Señorita su nombre,por favor.

-Isabella Swan-respondí.

-Lady Isabella acompáñeme por aquí,Lord Edward la espera.-Se me hizo un nudo en el estómago,el momento había llegado,no estaba mentalmente preparada,me lo temía.

-Buena suerte Bella,te deseo lo mejor,si te pasara algo,vuelve con nosotros,no lo dudes-me dijo desesperado animándome a seguir.

-Te quiero-le dije como última despedida,aquello no era mentira,realmente sentía un afecto especial por él.

-Y yo Bella-Lo dijo precipitado y se subió al carruaje dándome la espalda súbitamente,hubiera preferido que se quedara allí unos momentos más pero supuse que no quería que le viera llorar,aunque esto ya hubiera pasado anteriormente.
Cuando el carruaje salió de los jardines,las puertas se cerraron y con ellas un pasado que dejaba atrás.Ánimo Bella,me dije a mi misma,ánimo…







Espero que os haya gustado este nuevo capítulo J Seguiré esperando comentarios y opiniones .Un besso y gracias por entrar al blog y leer mi historia!!







domingo, 5 de febrero de 2012

Risky Attraction Capítulo 1


Risky Attraction

AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y rasgos físicos y algunos psicológicos,el resto es todo producto de mi imaginación,este capítulo va dirigido a todos los públicos,aunque la historia irá adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,si no te gusta el tema,abstente de leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).

Capítulo 1:“Huyendo del destino”

                                             Nórfolk (Inglaterra)-1792

No podía creer que Él me hubiera hecho esto,no era posible,tenía que ser una pesadilla,estas pesadillas de las que no puedes despertar.

Sí,la gente era cruel,la gente suele herirte,pero no Él,Él era especial,si Él me decepcionaba de esta manera… ¿Qué podía hacer ahora?,¿Acaso no sabía lo sensible que era?,¿No me había prometido un amor eterno? Esta idea podría sonar totalmente absurda ante muchas personas,pero cuando su voz me lo susurró al oído se convirtió en la mayor de las verdades existentes para mí.

Tenía un nudo en el estómago,algo que me impedía respirar con normalidad,algo que me ahogaba,no paraba de rehuir a mis pensamientos,pero… ¿Quién dijo que fuera fácil?

Y ahí estaba yo,en medio de la noche,abandonada,me sentía tan sola,tan defraudada,con un sucio vestido,si se le podía considerar así,ya húmedo debido al clima permanente de Londres,en mi rostro se podían observar pequeñas gotas de lluvia que se iban depositando con el tiempo a medida que avanzaba por aquella calle desierta,aunque esas gotas se mezclaban con mis propias lágrimas,debido al dolor tan grande que sentía en mi pecho,más bien,en mi corazón,tan solo se escuchaba el chisporroteo de las gotas chocando contra la calle...

Sabía que estaba expuesta en esos momentos, puesto que una chica en medio de la noche tan sola solo podía significar una cosa,estaba asustada,pero tenía tantas cosas en la mente que me era difícil concentrarme en un peligro próximo,en realidad era un mecanismo de autodefensa,pensé,el tener la mente ocupada me hacía sentir más fuerte,más valiente… como si sirviera de algo.

Derrepente oí como un cubo se caía tres pasos delante de mi posición,frené inmediatamente y mi corazón se cerró en un puño,como comprobé,mi supuesto mecanismo de autodefensa me había abandonado cuando más lo necesitaba,mi respiración volvió a acompasarse en cuanto vi el origen de aquel estruendo, era solo un gato pardo,un gato callejero,en ese momento me vino a la mente aquella ironía,estaba en sus mismas condiciones,sin familia,sin hogar,y los dos teníamos las mismas posesiones en esos momentos,es decir: nada.

Me di cuenta de que estaba temblando,realmente no sabía si era del miedo o bien porque poco a poco el caminar bajo aquella fina lluvia había hecho que me encontrara literalmente empapada,por suerte tenía ligeros recuerdos de la distribución de aquel pequeño pueblo y si mi memoria no me fallaba ,como solía hacer,en unos minutos debería llegar a una casa de acogida,una casa que ya conocía bien,era un viejo hospicio.

Aunque había cambiado de dueño después de la muerte de Sir Gustave ,mi padre de acogida-tutor,yo sabía que me acogerían allí,había pasado demasiadas noches bajo aquel techo para que también ellos me diesen la espalda, yo no estaba buscando una pensión por tres sencillas razones:la primera,porque no tenía ni un penique y conocía bien al dueño de aquella pensión,era de los hombres mas usureros que yo había visto,la segunda, porque aunque le diera lástima, era la única pensión en aquel pueblo ,y seguramente no tendrían sitio para mí,ya que estábamos en época de festejos populares,y la tercera,alrededor de aquella pensión se juntaban personas que no eran de mi agrado,y más después de haberme ido de vivir del pueblo y haberme convertido en una de las “sirvientas” más conocidas de Lord Edward de Clarence.
Después de un rato oyendo solo las finas gotas de lluvia caer sobre la dura piedra de la calzada oí unos pasos a mi espalda que estallaron mi burbuja de pensamientos,eran unos pasos concisos y fuertes,estaba claro que no debía de ser una buena compañía si se encontraba en mitad de la noche caminando bajo la lluvia,aunque puestos a juzgar,yo tampoco debia de parecer una muy buena compañía,de todos modos mi instinto me dijo que aligerara el paso si quería llegar a la casa de acogida sana y salva,aunque no podía estar lejos,el no saber si se encontraba donde creía ,me hacía estar más tensa y mi dolor de estómago se volvió a acentuar,creí que los pasos habían desaparecido cuando una voz me gritó desde la lejanía:

-Hey,oye pequeña,¿estás perdida?

En ese momento quedé paralizada,no es de esas voces que nada más oirla te da confianza,no,aquella voz era brusca,ronca,como si rugiera desde dentro,lo que me indicó que no era alguien en quien podía confiar.Decidí no contestarle y apresurar mi paso,con mucha suerte me dejaría seguir mi camino.Pero parecía que mi destino me estaba poniendo a prueba,las cosas no serían tan sencillas,aquella voz ronca volvió a rugir:

-¿Es que no me has escuchado? Si estás perdida puedo ayudarte,ven aquí.

En ese momento supe que las cosas se habían complicado,él pensaba que era otra clase de chica,una meretriz,quizás si le dijera que era una chica corriente me dejaría seguir mi camino e incluso me ayudaría a buscar la casa de acogida,pero mi optimismo me hizo soltar un pequeño gemido ahogado,pero… ¿por qué no intentarlo? A fin de cuentas era mi única oportunidad o al menos lo único que mi mente podía maquinar hasta el momento.

-Perdóne señor pero no soy quien cree,no soy una meretriz,simplemente estoy buscando la casa de acogida del nuevo propietario,el señor Byron.
Sus pasos se acercaben mientras luchaba por que aquel hobre se apiadara de mí,yo ya no podía correr,no con mis piernas congeladas por el viento gélido,simplemente había quedado como una estatua,cuando se acercó pude ver su rostro,un rostro que impresiona,y no precisamente por su belleza,aquellos rasgos me sonaban,no él en sí,pero eran rasgos de un campesino,esas personas a las que no veía desde hacía años… En su rostro se observaba el paso del tiempo bajo el sol,sin duda podía apostar a que se dedicaba a la agricultura,una barba nada cuidada aparecía en su marcado mentón y unos ojos cubiertos de arrugas por la edad,sus ropas harapientas me recordaron a mi infancia en aquel pueblo,todo había cambiado cuando le conocí a Él,todo…

Tras mi detallado repaso a su físico recordé que esperaba una respuesta,pero en vez de ello me di cuenta de que estaba a tan solo tres metros de mí,con una sonrisa que dejaba mostrar sus dientes,tampoco estaban cuidados y con un tono amarillento,desde esa corta distancia podía percibir el hedor de sus ropas,olor a alcohol,a sudor,a su masculinidad… no era agradable,pero mi mente no procesaba más datos,simplemente se encontraba en un estado vegetativo,otra vez me volvía a fallar cuando se la necesitaba,cuando ya no esperaba una respuesta su voz me sorprendio de nuevo:

-Tranquila muchacha,no debes renegar a lo que eres,no busques la casa de acogida,allí no hay sitio justo vengo yo de allí,ven a mi casa y te haré un hueco.

Sin duda estaba mintiendo,si no hubiera diche “no debes renegar a lo que eres” me lo podía haber creído pero se delató por completo al creer que era una burda meretriz.

-Losiento pero se equivoca,la casa de acogida nunca deja a nadie en la calzada,yo pasé allí mi infancia y sé bien de lo que hablo,si me disculpa…
Me giré para salir de aquella calle lo antes posible pero su brazo me agarró como una trampa para osos y me dejó inmovilizada ,con mi otro brazo intenté retirar el suyo pero me fue imposible,yo no era muy fuerte que digamos y sin embargo aquel hombre aunque debía tener 55 años tenía una fuerza insólita.
Me empujó contra la parez y comencé a gritar,pero mis gritos se convirtieron en gemidos ahogados rápidamente cuando me tapó con su otra mano,le di una patada en el estómago pero pareció que no le afectó suficiente,pues siguió forcejeando hasta que me levanto las faldas del vestido y dijo:

-¿Con que no eras una prostituta,eh? Si ya lo sabía yo,no eres virgen,aunque tu cara diga otra cosa no eres mas que una furcia,y ademas de las caras,reconozco ese olor a colonia de la nobleza,dime ¿con que noble te acostaste?

Sus palabras me habían herido,no sus insultos,pero me había hecho recordarle .Si yo no le hubiera enfadado estaría durmiendo junto a Él,en su cama,con el suave tacto de su piel,tan fría como el hielo,y a su vez una piel que me calentaba en las frías noches de invierno,su pelo color bronce que tanto adoraba,su nariz perfecta,sus ojos dorados como la miel,esa mirada tan penetrante y que tanto me intimidaba y aquellos labios perfectos que tanto me gustaba besar y dentro de ellos la mas maravillosa de las lenguas,su mortal arma de seducción,con un marco de dientes afilados,tan blancos y brillantes como el nácar, era un adonis,y le había perdido,perdido para siempre,por culpa de mi estupidez,todo era culpa mía.

Yo ya no podía hacer nada,estaba perdida,por mas que luchaba contra aquel abrazo letal,no podía,me di por vencida,algo que prometí no volver a hacer,dejé que aquel hombre acabara su faena y me dejara tirada en aquella calle a esperar a alguna buena persona que me recogiera,pero mis pensamientos se vieron otra vez sorprendidos ante el galope de un caballo que se dirigía a nuestro encuentro en aquel oscuro y lóbrego callejón…

Aquel hombre y yo quedamos paralizados sin saber como reaccionar,intenté huir pero el hombre aún me sostenía sujeta a él con toda su fuerza,y entonces a la luz de aquella farola vi el rostro de aquel jinete sobre el caballo negro que tanto conocía,no podía creerlo,tenía que haber muerto y estar en el cielo,podía contemplar el más maravilloso rostro que jamás había visto,era Él, mi señor,MI SALVADOR.