miércoles, 4 de abril de 2012

Risky Attraction.Capítulo 3


Risky Attraction

AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y rasgos físicos,el resto es todo producto de mi imaginación, la historia irá adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,si no te gusta el tema abstente de leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).

Capítulo 3:”Primeras Impresiones.”

Los jardines eran de una dimensiones inimaginables,resplandecientes,la hierba estaba de un verde que iba a juego con mi vestido y el castillo se levantaba con rudeza ante las flores,de mil y un colores, que rodeaban las fuentes,sin duda era como un paraíso en la tierra.
Se podía oir el canto de los pájaros y el sonido del correr del agua de las fuentes,notas musicales volaban por el aire hasta llegar a mis oídos,realmente era emocionante como los rayos del sol se reflejaban.Si el día hubiera sido nublado,ya no habría ninguna esperanza de que aquello saliera bien.
El castillo se alzaba como una montaña de roca maciza gigantesca, lleno de ventanales de vidrio grueso y sus torres acababan en tejados exquisitamente acabados.Demasiado lujo para mí,nunca estaré a la altura de este lugar…

Cuando entré la impresión fue de mayor lujo si se podía concebir,una sala rodeada de sillas doradas y de color borgoña,una alfombra que ocupaba todo el espacio que había a la vista,demasiado mullida para mis zapatos,era como flotar en las nubes…imaginaba lo que habrían tardado en fabricarla.
Del techo colgaban cuatro lámparas de araña gigantescas,miles de cristalitos centelleaban en mis ojos,no entendía la razón de por qué estaban encendidas si la luz del día entraba por los inmensos ventanales pero supuse que allí lo que sobraba era dinero,la sala estaba rodeada por columnas de mármol rojo con terminados en formas referidas a la mitología y cuadros con nobles ingleses con miradas llenas de poder y orgullo.Eran vanidosos pero,¿acaso podían ser hombres sencillos con tales posesiones?
La sala no poseía más que un amplio espacio en el centro para algo que no podía comprender,derrochar tanto espacio sin ninguna función aparente…tan direferente a mi antiguo hogar,donde no había sitio para una silla más…

Al fondo de la sala se abría otra  más pequeña en la que pensé que Lord Edward esperaba…Sentía como quedaban cada vez menos pasos para nuestro encuentro,quería gritar y salir corriendo de allí,pedir a John que regresara y me llevara con él,pero era demasiado tarde ,ya nada era fácil,tendría que ser valiente,por mi madre…
Se podía respirar un ambiente limpio,olores que nunca antes había podido reconocer,te transportaban a claros donde solo se respiraba paz y sosiego ,pero que a mí sólo me daban nerviosismo,cada vez más y más cerca,música de violines en el fondo,muy lejanas,ayuda Señor…

La sala pequeña poseía una lámpara mayor que las anteriores,unos sofas de color escarlata de piel y unas paredes de mármol verde y alabastro,así podría camuflarme en ellas, pensé soltando una carcajada muda.
Entonces el soldado llamó a la puerta que se encontraba ligeramente abierta y anunció mi entrada.

-Adelante-se oyó desde el interior,era una voz fuerte,ronca y llena de una orden implícita.

El soldado se quedó parado y me hizo un gesto educado indicando que entrara,tragué en seco,respiré fuerte y avancé los dos pasos que me separaban de mi futuro Señor.

Me quedé de pie mirando al suelo, ya que no me atrevía a levantar la vista,¿por qué estaba siendo tan cobarde?¿no quería impresionarle?
Pues si hacía esto no conseguiría nada,levanta la cabeza Bella,vamos ,me decía a mí misma,pero mi cuello parecía resistirse,era como si una pesa de 200 Kilos me estuviera presionando la nuca.Pero la curiosidad también era fuerte de modo que subí la mirada poco a poco mientras oía los pasos del soldado que cerraba la puerta y se alejaba,encima me dejaba sola,genial.
La alfombra era preciosa,más bonita que la de la sala principal,estaba llena de dibujos bordados de nobles caballeros con armadura resplandeciente,iban de caza detrás de un cervatillo,me parece que ese ciervo tiene menos miedo del que tengo yo ahora.
Oh vamos,¿es que estaba mal de la cabeza?me ponía a mirar la alfombra cuando tenía delante al Señor que debía servir y ni siquiera conocía,¿qué pensaría de mí?
Comencé por observar sus zapatos,de un negro reluciente,nunca había visto unos zapatos más limpios que aquellos.
Su pantalón iba a juego con su frack y un pañuelo blanco le rodeaba el cuello,sin duda su vestimenta era asombrosa y su olor me llegó hasta el fondo de mis cavidades nasales,era el olor más agradable que habían apreciado mis sentidos,olía demasiado bien para ser de esta tierra.
Al ver su rostro se me nubló la vista y casí me desmayo al instante,¿cómo podía ser tan bello? Era el ser más hermoso de la tierra,era un ángel caído del cielo,no era posible,¿Por qué Dios repartía tan desigualmente la belleza? A él se la había dado toda,de eso estaba segura.
Su rostro era frio y calculador,su mirada me escrutaba lentamente como si mirara un ser inerte,menudos ojos,verde esmeralda,parecían brillar,pero no era fácil saber lo que pensaba.
No estaba sonriendo,en su frente había una arruga que no indicaba mucha comodidad ,aún así seguía siendo un rostro pulcro y bello.
Su boca era firme y su mentón delimitaba su rostro.Su nariz era recta,perfecta,volví a perderme en su mirada, tan felina,tan peligrosa ,tan profunda y penetrante que parece que se querían introducir en mis pensamientos.
Su cabello era del color del bronce,era reluciente y tenía las marcas recientes de un peine.
Era tan alto,tan fuerte,su sola presencia hizo recorrer un escalofrío por todo mi cuerpo y me impidió soltar palabra alguna,simplemente me quedé observándole,era mi adonis personal,si algún día me sonreía me derretiría en ese instante.
Sin duda había sido una buena idea venir aquí,aunque sólo le viera una vez al mes,habría merecido la pena.
Me sentía tan insignificante a su lado… todo ser a su lado sería invisible,él atraía todas las miradas y con razón…
De repente su voz me sacó de mis pensamientos dando un vuelco a mi agitado corazón.

-¿Pretende presentarse o debo esperar todo el día señorita?-Dijo fuerte y conciso,su expresión calculadora y seria no me dieron muy buena bienvenida,pero¿qué esperaba? Era su futura sirvienta,nada más…

-Mmm…. Sí,mmm…Soy Isabella,Isabella Swan…

-Bien,parece que al menos no me han traído a una muda- Dijo soltando una risotada,vaya dientes,una hilera de dientes blancos de marfil lucían ante mis ojos,por poco me ciegan…
Estaba tan seguro de sí mismo,sabía que controlaba la situación y eso me provocaba aún más nerviosismo.

-¿Y bien?..- soltó enarcando una ceja,¿Y bien? ¿Qué quería que le contase? ¿sobre mi vida?¿sobre mi familia?… Oh demonios,si no sabes que contestar mejor mantén la boca cerrada Bella…

-Señorita Swan no tengo todo el día,¿Para qué ha venido aquí?-Se le estaba hinchando una vena en la frente,¿Acaso me estaba tomando el pelo? Lo sabía perfectamente…
Si quiere que hable,pues hablaré

-Bien…yo… he venido a por un trabajo… en su castillo Señor.

-¿Un trabajo? Señorita,en un castillo se pueden hacer miles de trabajos: limpiar cuadras, recibir visitas,limpiar el polvo… Dígame a que ha venido usted-Sí,sin duda quería dar vueltas y vueltas hasta que soltara palabra,su rostro empezaba a parecer divertido,y eso me tranquilizó…

-Bueno,a limpiar cuadras creo que no Señor…

-No se tome tantas confianzas a menos que yo se lo permita Isabella… Explíquese y rápido por favor-Él si podía gastar bromas,pero claro,solo él.

-No tengo ninguna afición en especial,necesito un trabajo y cualquiera me vendría bien Señor,sin ser muy arrogante le diré que puedo hacer muchas cosas.

-En fin… supongo que aquí siempre hay lugar para una sirvienta más,ya sabe… Limpiar el polvo,hacer camas y en esencia atender todos los pedidos que podamos necesitar,me refiero a mí y a mi prometida,supongo que eso es todo… - Noté un pinchazo en el corazón al oir sus palabras ,¿Prometida? De eso nadie me avisó,aunque con ese porte y ese rostro ¿cómo iba a estar sin ninguna señorita,por no decir otra cosa, revoloteando a su alrededor? Vamos Bella,que más da,nunca tendrías una misera probabilidad de estar con él,¡Nunca!

-Estaría muy agradecida Señor,le prometo que no le defraudaré.

-Y eso espero,yo no tengo necesidad de una sirvienta más,no tengo ningún interés en una boca más a la que alimentar,a la mínima,usted será la primera en la lista de posibles despedidos.-Pues si que era claro este hombre,me había dejado de piedra,nunca pensé en ser la mejor en mi trabajo,pero ser la primera que despediría en caso de cualquier problema,eso no me lo esperaba,aunque quizás fuera lo mejor,volver a casa,con Molly,Gustave,John… Se me empezaron a empañar los ojos.
Las piernas me estaban empezando a temblar y realmente no tenía claro por que…

-Bueno supongo que será mejor que alguien le muestre sus aposentos,¿no cree?-Dijo con una mirada impaciente,le había hecho perder el tiempo,seguramente tenía miles de cosas que hacer antes que hablar conmigo,tonta,tonta Bella.

-Si,Señor-dije tímidamente,contra antes saliera de allí,antes podría llorar a solas.

Se levantó bruscamente y caminó hacia la puerta con paso firme,que belleza tan divina,que manera de moverse,era hipnotizante.

-Vaya,lo había olvidado por completo,supongo que mi prometida estaría encantada de conocerla,quizás desee una sirvienta personal para ella…No estoy seguro,es tan…¿Qué le parecería cenar con nosotros? Solo esta noche,me refiero a que… no lo tome por costumbre,ya sabe,el servicio come a horarios diferentes que nosotros…-Eso yo ya lo sabía tampoco hacía falta tener un gran cerebro.

-Bueno vendrá entonces,pongase otro vestido,¿Ha traído más cierto?-preguntó elevando la comisura de su labio,vaya labio,¿es que no tenía ni un fallo en ese maldito cuerpo? Además ¿Le parecía divertido humillarme de esa forma? Menudo arrogante,sabía perfectamente que no tenía otro vestido,le miré enfadada,aunque fuera un señor no le permitiría que se riera de mí solo porque él tuviera muhísimas,bueno,infinitamente más posesiones que yo.Él parecío captar mi enfado y su mirada se endureció.

-Oh vamos Señorita Swan… no pretendía ofenderla-Ya.. seguro,usted siempre tan cortés…-Le dire a Susan que le dé unos vestidos que hay en el último piso,eran de mi hermana,ella se mudo y dejó miles de vestidos allí arriba,mi prometida los detesta, pero a mí me encantan y creo que le quedarían especialmente bonitos.-Diosss!! Había dicho que esos vestidos me quedarían especialmente bonitos,eso por su parte era un cumplido extraordinario y más viendo que no lo decía en tono jocoso.

-Muchísimas gracias señor,un detalle por su parte,con un vestido me conformaré,no soy muy presumida y como sabe no acostumbro a llevar ese tipo de vestimentas.-Estaba siendo del todo sincera,él podría vivir con todo lujo de detalles y bañándose en oro pero a mí no me importaba,esa era su vida,no la mía y no me iba a hacer falsas ilusiones, y más sabiendo que era la primera que se vería en la calle ante cualquier imprevisto.

-No hay nada que agradecer y no olvide que ante mi presencia y ante la de i prometida,deberá estar bien vestida ,ella está muy obsesionada con el protocolo y con la moda parisina que está llegando aquí,deberá hacer un esfuerzo¿entendido?

-Sí, Señor.

-Bien,no hay más que hablar, vaya a sus aposentos,acomódese y prepárese para la cena,a las ocho en punto en el salón principal,ni un minuto antes ni uno después,aprecio muchísimo la puntualidad,no lo olvide señorita-No lo olvidaré,tranquilo,haré lo posible para agradarle y más viendo esa sonrisa que pone, cuando la oculta con ese rostro de dolor me hace sentir culpable.
Estaba tan cerca de mí que podía oir su respiración acompasada,era un ser perfecto,sería un lujo poder estar cerca de él,al menos lo iba a aprovechar.
Me ojeó una última vez y asintió,abrió la puerta de un tirón y se asomó a un lateral de donde salió por arte de magia una chiquilla sonriente.

-Susan por favor lleva inmediatamente a la Señorita Swan a sus aposentos en la habitación de invitados,solo será hasta que le encontremos un lugar,y recoge los vestidos de Mary,ayuda a prepararse a Isabella-Ohh Dioss ha dicho Isabella,en su boca suena tan dulce y eso que era solo mi nombre,si pronunciara otras cosas… Bella por favor,tú nunca eras así,¿qué te está pasando?Este hobre es el mismo demonio-A las ocho cenará conmigo y con Audrey en el salón principal,es todo,ahora llama a Liz y dígale que me prepare a Troya,deseo montar.-Y se desvaneció por la puerta,dando un portazo,¿siempre tenía ese mal carácter?

La chica se me quedó mirando de arriba hacia abajo,que malos modales tenía la gente de esta zona…

-Hola Isabella,encantada soy Susan,sígueme…-No me dió tiempo a contestar y salió disparada,si no me ponía a corer la perdería en cualquier momento.
Su rostro era parecido al de un  duendecillo de cuento,su nariz era diminuta y sus ojos tenían un brillo que hacía guiñar los tuyos por miedo a que se deshicieran las retinas,sus movimientos eran como los de una gacela,iba casi volando,la verdad se agradecía ver tanta felicidad en una sola persona,sería una buena amiga para tener dentro de estos muros,quizás merezca la pena hablar con ella,es la primera que no me recibe con una mirada de hostilidad.
Era de aspecto menudo y su pelo corto y negro brillaba y se movía al son de sus saltos,cuando subimos unas escaleras que parecía que nunca iban a acabar ,ella seguía tan ágil como antes,sin duda tendría que vigilar lo que comía.
Se paró en seco ante una puerta gigantesca de madera tallada y me miró.

-Ya hemos llegado,esta es la habitación de invitados,espero que sea de tu agrado y que el Señor no te haya intimidado dándote la bienvenida-dijo con un tono demasiado musical,y acabando con una gran sonrisa.
¿Intimidarme? Por favor,¿por quién me tomaba? Solo me había dejado en un estado de shock y por poco me desmayaba ante su ser,pero intimidarme,eso nunca.

-No,para nada,ha sido muy amable en verdad-me miró con una expresión atónita.

-Pues serás la primera que trata así,recuerdo que la primera vez que le vi salí de su despacho llorando…-Vaya,y yo me había quejado de sus bromas…

-Encantada Susan,espero que podamos llevarnos muy bien,acabo de llegar y bueno… me gustaría tener alguien con quien hablar.

-Jajaja tranquila Isabella,aquí dentro somos una buena familia,ya verás como no hay ningún problema, ,ahora acomódate,tengo que buscar a Liz,enseguida vuelvo…

-¿Susan?

-¿Sí?

-Me puedes llamar Bella-Bella era solo un nombre por el que mis amigos y familiares me conocían y aunque Susan era alguien nuevo para mí, es de esas personas en las que encuentras apoyo y confianza en cuanto las ves.
Me sonrió una vez más y se disipó por la puerta tan rápido como un espectro.

Menuda habitación,sabía que no debía acostumbrarme,era la sala de invitados,por aquí habría pasado gente importante y después yo…
Una gran alfombra persa recubría el cuarto,podría decirse que aquella habitación era más grande que toda mi casa…
En el centro estaba una gran cama de matrimonio cubierta por un dosel rojo,¿Yo iba a dormir allí? Creo que será el lugar más cómodo de mi existencia,estoy acostumbrada a dormir una cama de paja y eso ya era demasiado comparado con lo que otras gentes de mi aldea tenían.
Ahora necesitaba intimidad,no estaba segura de cuánto tiempo tardaría Susan en volver, asique no podía ponerme a penar en mi familia a menos que quisiera explicarle toda la historia y no era algo que me apeteciera en ese instante,ya era suficiente,la despedida ya había sido demasiado dura para mí,basta de sufrimiento por hoy.
Me puse a observar todo el mobiliario de la estancia y descubrí un cepillo tallado en hueso y en él incrustado se encontraba una piedra reluciente,no sé que sería pero mejor no tocarlo,no quería problemas en mi primer día.
Cuando abrí una puerta de madera esperando encontrar un armario descubrí un cuarto que parecía ser unos aseos…
Yo solo había oído hablar de aseos cuando era pequeña,gente decía que era algo inhumano,pero aquel lugar parecía tan limpio,con una bañera de porcelana con patas de oro.Y yo toda mi vida haciendo las necesidades en un corral con el miedo a ser picoteada por gallinas asesinas que saltaban como hienas.
Los grifos también eran de oro al tocarlos empezó a salir agua a toda presión,esto si que era un milagro,no más pozos…La de gente que se desmayaría al ver tal acontecimiento,¿por dónde llegaría el agua? No tenía sentido…La bañera se iba llenando y decidí tomar un baño,era lo que necesitaba,si me quería reunir con él de nuevo tendría que haber descansado un poco y mi corazón no lo resistiría.
La bañera ya estaba llena de agua tibia,tan agradable a mis sentidos…Bueno Bella y ahora ¿cómo demonios se cierra esto? Giraba,apretaba y eso no se cerraba de ninguna manera.¿tan difícil era cerrar un grifo? ¿Si lo había abierto no podría cerrarlo?
Oh Dios mio,el agua seguía corriendo y ya empezaba a salirse de la bañera.
 Iba a inundar el cuarto de invitados el primer día y todo por creerme merecedora de un baño, era una patosa,cabezota y estúpida,me tenía que haber quedado con las gallinas asesinas…
Bueno como me solía decir a mí misma lamentarse no vale de nada,mejor sería pedir ayuda antes de que nadie pudiera arreglar lo sucedido…
Salí corriendo a la puerta y me asomé al largo pasillo pidiendo ayuda,pero nadie pareció oirme…Madre mia,me iban a despedir el primer día o peor aún… Esperaba que lord Edward no se enterara con ese carácter seguro que me echaba a los perror o peor aún me podría matar con una de sus miradas asesinass,¿Qué diría Gustave,Molly y John? Pensarían que era una deshonra,tanto tiempo malgastado en mí.
Me giré hacia el cuerto y el agua seguía corriendo ya encharcaba el suelo.
De repente oí unos pasos ligeros,esa era Susan,no cabía duda… Si fuera quien yo me sé el suelo estaría retumbando.
Cuando la ví correr hacia mí llevaba un vestido en las manos.Yo debía de tener una cara horrible y llena de espanto porque enseguida se percató de que algo iba mal.

-Bella ¿Qué ocurre? ¿Qué haces en mitad del pasillo?-Preguntó alarmada.

-Yo… bueno mira ven… resulta que intenté tomar un baño y el cuarto se está inundando.-Sonaba penoso pero era lo ocurrido,alguien me tenía que haber explicado el complejo mecanismo de un grifo.

-Ohh madre mía Bella,no te puedo dejar sola ni un minuto,se dirigió al baño y saltando el suelo encharcado consiguió cerrar el grifo con una facilidad asombrosa,haciéndome quedar peor de lo que estaba.

-Tranquila,todo va a ir bien,enseguida secamos esto y estará como nuevo,ya verás…-fue al armario y empezó a sacar paños y toallas y a esparcirlos por el suelo.

-Losiento tantísimo,no tocaré nada más,lo prometo,soy demasiado patosa, debería haberte dicho que dejarme sola es un peligro.

-No te preocupes,lo tendré en cuenta,la próxima vez no incendies ninguna cosa ¿vale?-Y soltó una risotada,me encantaban las personas que se tomaban la vida con humor,hacian las cosas más fáciles para todos.

-Lo intentaré-Y le devolví una sonrisa.

-Bueno lo dejaremos aquí para que se seque,y mientras vamos a prepararte, no queda nada para las ocho y allí abajo hay dos personas a las que impresionar-Dijo alzando el vestido en vilo.Era realmente bonito,de un rosa apagado y con un corpiño blanco.Era el vestido más bonito que había visto y seguramente esto no sería nada comparado con lo que ellos llevarían.

-Era de Mary,la hermana de lord Edward,¿no es precioso?

-Sí,realmente lo es,muy exagerado,no estoy acostumbrada,seguramente no podré ni respirar con eso puesto,¿Por qué lo dejaría aquí Mary?

-Bueno Mary ya no está aquí.

-¿Dónde fue?

-Bella,ella murió hace dos años,Lord Edward todavía no se ha recuperado,por eso a veces es un poco grosero o intimidante.

-Vaya,losiento,no sabía nada…

-Es normal que no lo supieras,acabas de llegar,pero ante todo no digas nunca nada sobre ella delante del Señor.

.-¿Cómo murió?

-Es una larga historia mejor será que empecemos a prepararte,vamos a tener muchos días,ya te lo contaré,no hay prisa…
Y en verdad no la había,pero su rostro se ensombreció al hablar de ella,y eso no me gustó para nada.





Tras unas horas horrorosas de tirones de espaldas,zapatos incómodos y unas manos tirando de mis rizos una y otra vez,acabamos por completo con mi transformación.

-Ahora solo queda el toque mágico-Me esparció unos polvos que me hicieron toser por todo mi rostro.

-Lista.

-¿Ya estoy? ¿El martirio ha finalizado?

-Vamos no te quejes,tampoco ha sido para tanto,además te ves estupenda,ten cuidado no se vaya a poner celosa Audrey.

-¿Cómo es ella?

-Muy estirada,como todas,pero te acostumbrarás,te lo aseguro.Ella es muy posesiva con Lord Edward y siempre le está llamando la atención.A veces es bastante cortante,tienes que saber como tratarla y que sus palabras no te hieran Bella,es como una serpiente,todo lo que suelta es veneno,solo haz que no te afecte,eso le irrita mucho.

-¿Y Edward la quiere?

-Él es parecido,se entienden mutuamente,pero discuten bastante,ella le corta su libertad y eso le molesta mucho.A él le encanta salir a montar sus caballos cuando ella no está.Es su momento de gloria,me extrañó que hoy hablara contigo,cuando ella no está,él no deja que nada ni nadie se le interponga en su tiempo libre.

-Estoy bastante nerviosa Susan,no sé que tengo que hacer allí abajo,no sé de que hablar,no sé nada…

-Tranquila Bella,ellos no te pedirán mucho,saben quien eres,sé tu misma,realmente me gustaría darte algunos consejos pero no hay tiempo para más,si no quieres llegar tarde,baja cuanto antes.

-Gracias por todo Susan,eres la mejor,y gracias por lo del agua.

-No es nada Bella,ánimo –Me despidió en frente de la escalera y salió corriendo tan ágil como siempre.

Bueno Bella ahora estás sola,con que bajes sin caerte será un triunfo.Espero que Autrey no sea muuy dura conmigo porque yo no soy de esas personas que reprimen el llanto,sé que es inmaduro,pero es como soy y no hay más.
Paso adelante,paso adelante,otro escalón,otro más,no te pises el vestido Bella,no dobles el tobillo Bella y ya estamos.
Ya les veo,están ya sentados a la mesa,Edward se levanta y Audrey se queda sentada,genial,ni un mínimo de respeto.Edward le hace un gesto con la mano pero ella se niega. Quiero volver a la habitación y echarme en la cama.No sé que hago aquí.

-Bienvenida Señorita Swan-Sus ojos se entrecierran y me mira fíjamente.

-Parece que esta noche disfrutaremos de la compañía de un bonito cisne-Dijo desde su asiento con un tono excesivamente irónico.Era una mujer demasiado bella,Su pelo rubio casi me ciega y sus ojos eran del azul del océano,sin embargo no era un rostro amigable,sus cejas levantadas y su sonrisa burlona parecía que siempre la acompañaban…

El corazón me bombea demasiado fuerte,me duele el estómago,ya no tengo nada de hambre,esta noche va a ser muy larga…

sábado, 11 de febrero de 2012

Risky Attraction Capítulo 2


Risky Attraction


AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y rasgos físicos,el resto es todo producto de mi imaginación,este capítulo va dirigido a todos los públicos,aunque la historia irá adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,y tendré que poner cierto límite de edad,si no te gusta el tema,abstente de leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).


Capítulo 2:”Difícil decisión”

                                               Nórfolk (Inglaterra)-1790

Había pasado una noche en vela,angustiada,con un fuerte dolor de estómago,moviéndome de un lado hacia otro sin saber que hacer,inversa en mis pensamientos…

Tenía miedo a equivocarme,no estaba segura de las decisiones precipitadas que estaba tomando.Cierto era que acababa de cumplir los 21 años,ya era una persona adulta,tenía que decidir por mí misma,aunque esto implicara que tocara fondo…. Sabría levantarme,mi vida nunca había sido fácil.Había nacido sin mis padres,ellos nunca habían estado a mi lado ,cuidando de mí,preocupándose o simplemente dándome aquellos consejos que tanto había necesitado…

No podía notar su ausencia ya que nunca les había tenido cerca,pero en mi más profundo ser les echaba de menos.No sabía como era el aspecto de mi padre,ni si era un buen hombre,ni las razones por las que nos abandonó a mi madre y a mí cuando apenas había nacido, mi madre fue a la casa de acogida donde yo vivía ahora,la aceptaron con los brazos abiertos,le dieron un techo,un hogar,una familia,a cambio de nada…

Eso era algo que siempre le agradecería a Sir Gustave,era como un padre para mí,bueno más que un padre,si estaba viva era gracias a él,me lo había dado todo y ahora me estaba dando la oportunidad de tener un futuro,un trabajo digno,aunque eso supusiera que le dejara a cargo por completo de la casa de acogida,él ya estaba mayor y bastante enfermo,él quería que tuviera un trabajo seguro,ya que posiblemente la casa de acogida llevara a quiebra.Se sentía responsable de mí,y yo de él,pero me había prometido que si conseguía el trabajo mi madre estaría orgullosa de mí y eso era algo que quería lograr ,aunque solo fuera por ella…

Yo la tenía en un pedestal,era mi madre, una heroína para mí,había luchado por nosotras desde que yo estaba en su vientre y no había renunciado a mí…
Mi madre era una buena persona,lo sabía,todo el mundo en el pueblo la quería,decían que era una de las mejores personas que habían visto,pero ya se sabe que cuando alguien falta siempre se dice lo mejor de ellos,a diferente de cuando esa persona está presente.Murió cuando me trajo al mundo,realmente falleció días después debido a una infección que sufrió en el parto…

Lo único que tenía de ella era su pañuelo de seda,me sorprendía que mi madre de origen humilde tuviera ese tipo de privilegio,tenía unas iniciales bordadas (L.C.C),muchas fueron las veces que le pregunte a Gustave cual era su significado,o de dónde procedía aquel pañuelo,pero nunca me dió una respuesta clara y concisa,solo supuso que mi madre lo habría encontrado y lo habría guardado como su más preciado tesoro.

La gente siempre me decía que mi madre fue una mujer hermosa por fuera y por dentro,la verdad debía ser más hermosa que yo…
Cuando me solía mirar al espejo imaginaba cómo debía de ser,yo no me encontraba muy bella aunque ese fuera mi nombre,pero todo el mundo decía que mi rostro era el de una muñeca,delicado y fino,demasiado cuidado para haber nacido en aquel pueblo de Londres.Mi tez era pálida como la nieve,mi cabello de un negro como la noche y mis ojos eran de un verde difícil de definir,mis labios eran rojos como la sangre ,era de complexión débil y de una estatura no muy alta,pero yo seguía sin sentirme bella,me sentía vacía y no lograba saber el por qué.

Muchos hombres se me habían insinuado y me habían pedido citas pero Gustave siempre me decía que yo merecía más que aquellos jóvenes,que valía oro,creo que me subestima demasiado y al final me quedaré muy sola,no quiero que me pase lo que le ocurrió a mi madre,los hombres pueden hacer mucho daño,eso es algo que lo tengo presente.

Decidí que ya estaba bien de divagar en mis pensamientos,lo mejor sería levantarse y prepararme para el día tan intenso que me esperaba,me debería despedir de todos,de Gustave,de Molly mi confidente y de John el hijo de ambos, un amigo que siempre estaba ahí incondicionalmente,yo le quería pero unicamente como amigo,él esperaba algo más,pero yo ya se lo había explicado y él parecía haberlo entendido,aunque siempre me hablaba con segundas intenciones o al menos eso es lo que a mí me parecía.

Cuando me iba a poner en pie Molly entró en la habitación y comenzó a retirar las cortinas que tapaban la ventana.Ella era la mujer de Gustave pero yo siempre la había visto como una amiga no como mi supuesta madre,se entendía muy bien con la gente y aunque tendría unos cuarenta años,tenía la juventud y jovialidad  de una chica de veinte.

-¿Qué tal has pasado la noche? Pareces muy cansada…-me dijo en un tono de voz demasiado alto,que me sacó completamente de mis pensamientos.

-Molly he pasado la peor noche de mi vida,no he dormido nada,etoy demasiado nerviosa…-Realmente no había sido la peor noche de mi vida pero quería que me animara,eso era lo que necesitaba,algún consejo que me diera la fuerza necesaria para levantarme e ir a aquella mansión y presentarme sin que mi voz se quebrara.

-Oh mi dulce,tienes unas ojeras de caballo,tendré que arreglarte esa cara si quieres impresionar a Lord Edward y que te de ese trabajo.- En eso no había pensado,encima tendría que verle a él,yo no sabía nada de como era,solo había oído cientos de historias sobre él y su mansión,cosas horribles… Pero Gustave siempre me decía que eran leyendas infundadas y no tenía nada de que temer.

-Gracias Molly no sé que haría sin ti-La verdad ella era la única figura femenina que conocía,siempre había estado ahí,estaba en deuda con ella y en cuanto supiera como recompnsarla lo haría sin pensarlo dos veces.

-Dime Bella,¿Quieres algo para desayunar?-Me dijo sonriente,estaba claro que quería que fuera allí y consiguiera el trabajo,su sonrisa me impuso confianza y la fuerza que necesitaba.

-Claro Molly no tengo mucha hambre pero supongo que afrontaré mejor el día con algo en el estómago-Le confesé.

-Dí que sí pequeña,te prepararé unas sopas que te quitaran esos temblores que tienes.-Dijo alejándose hacia la puerta ¿temblores?¿a qué se refería? -Ups.. cuando me miré la mano lo comprendí todo,parecía un corderito al que iban a sacrificar,respiré tres veces para calmarme y me levanté de la cama con fuerza.

-Hoy será un gran día-Dije con firmeza,no hacia Molly ya que estaba sola en el cuarto,sino como una especie de recordatorio hacia mí,quizás si creía que sería un buen día se haría realidad.

Salí al patio y comencé a lavarme en el pilón,el agua estaba helada pero ayudaría a despejarme la cabeza,entonces John apareció por detrás de unas sábanas tendidas y sonrió pícaro.

Noté el calor subiéndome por las mejillas y reaccioné con otra sonrisa.
-John fuera de aquí-le advertí juguetona –¿Es qué no ves que estoy desnuda?-cuando pronuncié estas palabras me dí cuenta de que eran verdaderamente estúpidas,¿cómo no iba a verlo?
-Perdón Lady Isabella-dijo con un tono demasiado irónico para mi gusto-Solo quería avisarla de que su carruaje ya esta preparado mi señora-dijo finalmente mientras se alejaba riéndose.

Él sabía lo nerviosa que me ponía en situaciones así,me hacía parecer patética y torpe,pero él decía que mi manera de actuar era divertida y le parecía muy sensual.Yo me lo tomaba como una broma aunque él lo decía muy enserio.
Casi había olvidado que sería él quien me llevara al Castillo de Clarence,era una buena noticia ya que tendría más tiempo para estar con alguien conocido y me relajaría durante el trayecto,pero sería allí donde perdería la pista de él para siempre y no quería llorar allí,quería ser fuerte,o al menos disimular mi sensibilidad,algo que siempre había intentado aunque quien verdaderamente me conocía sabía que cuando algo me afectaba no podía esconderlo y acababa estallando dentro de mí.

Después de desayunar me dirigí a que Molly me vistiera y preparara,me colocó dentro de un vestido verde oscuro que según ella resaltaba mis ojos y dejaría sin palabras a Lord Edward.Después me puso un maquillaje muy suave y me hizo un moño alto sujeto por dos trenzas de raiz que salían de los laterales,Molly sabía muy bien como poner a una mujer hermosa,podría convertir a la mujer más desgraciada del mundo en una princesa de cuento.Pero sinceramente mi apariencia no era lo que más me preocupaba,solo pensaba en no parecer una chica ignorante ante él.Quería darle una buena impresión,que yo fuera una mujer humilde no significaba que pudiera reirse por ser una inculta.

Cuando acabó de arreglarme me dió el pañuelo de mi madre,y me contó que lo guardara muy bien porque era lo único que conservaba de ella y que no se lo enseñara a nadie porque los enemigos acechan y no les puedes mostrar tus puntos débiles.No entendí muy bien esta última parte pero estaba claro que no lo perdería o al menos no a propósito.Sir Gustave entró en ese momento.

-Bella cariño no puedes llegar tarde o todo lo guapa que Molly te ha puesto no servirá para nada-Me dijo con los ojos llorosos,esa despedida no sería nada fácil,es como si me estuvieran arañando el corazón y no pudiera hacer nada para detener esta angustia.

-Gustave yo….- Al ver lo que se avecinaba Gustave me reprendió.

-Bella ni se te ocurra ponerte a llorar,vamos no puedes demorarte mucho,te aseguro que es la mejor decisión que puedes tomar,ya lo entenderás más adelante,ahora hazme caso y sube al carruaje,John espera…-Dijo sacando fuerzas y dándome ánimos.

-Te debo todo,has sido como un padre para mí,no olvides que eres la persona que ha cuidado de mí y todo lo que soy te lo agradezco a tí,siempre le doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino…-Después de esta confesión sentí la necesidad de darle un abrazo y los dos rompimos a llorar,estar en sus brazos me hizo que la despedida fuera más dura.

-Te quiero y estoy segura de que mi madre estaría orgullosa de lo que has hecho por mí-le susurré.
Él me dijo algo que no entendí bien pero supuse que seria algo cómo “Lo mismo digo pequeña.”

Molly me llevó al carruaje y después de darme dos besos me dijo que cuando me sintiera triste o incomprendida que no me preocupara porque ella siempre estaría ahí.

Me subí al carruaje y John cerró la puerta,estaba serio,pensativo,supuse que aquella despedida le dolería más a él que a mí,miré a Molly como me sonreía desde fuera y a su lado a Gustave que reprimía las lágrimas una vez más,y miré por última vez mi casa de acogida,aquel lugar que había sido mi hogar,ellos dejaban a una especie de hija y yo dejaba a una especie de padres aunque para mí siempre lo serían.
Oí como John fustigó a los caballos que relincharon y el carruaje se puso en marcha,les sonreí por última vez y les dí las gracias por todo,aunque no estaba segura de si me llegaron a escuchar.Corrí la cortina de la ventana y cerré los ojos intentando imaginar lo feliz que sería todo si no me tuviera que marchar.

Durante el trayecto tuve un plácido sueño,en el que tendría unos cinco años , estaba con Gustave sentada en el columpio que me había fabricado,él me sonreía mientras me empujaba una y otra vez.Me cantaba una canción que no podía reconocer pero que me ayudaba a conciliar el sueño en las noches que tenía pesadillos y me levantaba gritando a media noche en busca de Molly.Derrepente paraba de cantar y cuando me daba la vuelta él ya no estaba allí,me bajaba del columpio y gritaba nerviosa,estaba sola en aquel patio,y yo no quería la soledad por nada del mundo…
Le veía a lo lejos hablando con un hombre con capa negra y sombrero de copa,era de un porte fuerte,se veía su status social elevado pero su rostro reflejaba un alma incomprendida y que había sufrido mucho,sostenía de la mano a un chiquillo que tendría unos nueve años,muy bien vestido y de un cabello color bronce que resplandecía con los débiles rayos del sol.

-No puedes retenerla aquí toda su vida,algún día sabrá la verdad Gustave,no lo olvides,si está aquí es porque yo quiero que esté-Le decía el señor de la capa a Gustave con un tono firme y autoritario
.
-Sabes que consigues lo que quieres,no es necesario que vengas aquí a recordármelo-dijo  Gustave con un nudo en la garganta mirándome pensativo.
-Solo te aviso,es de mi propiedad,me pertenece y si a mí me pasara algo sería de mi hijo,tenlo siempre presente.-El hombre se giró y tiro del niño con fuerza,se subieron a un inmenso carruaje y los dos caballos negros tiraron de él.

Me desperté cuando el carruaje se paró en seco,John me abrió la puerta y me sacó de la mano suavenmente.

-Isabella,voy a notar tu ausencia en la casa,¿con quién voy a poder pasar las tardes ahora?-me dijo con un tono de súplica.

-John tú has sido como un hermano para mí,no creas que te olvidaré tan fácil,siento mucho si te he hecho daño en el pasado,ruego me perdones,solo deseo que encuentres a una mujer que te haga feliz,es lo que mereces-Le dije con las palabras más sinceras que me salían del alma,al final lloraría otra vez….

-Te esperaré-me confesó.-No,no estaba dispuesta a dejarle esperándome,eso sería muy egoísta por mi parte y no quería portarme así con él.

-Ni se te ocurra John,te prohibo que me esperes,no te merezco,haz tu vida sin mí,quien sabe cuando saldré de aquí…-dije rápido y de forma concisa.

En ese instante un soldado se acercó y preguntó mi nombre.
-Señorita su nombre,por favor.

-Isabella Swan-respondí.

-Lady Isabella acompáñeme por aquí,Lord Edward la espera.-Se me hizo un nudo en el estómago,el momento había llegado,no estaba mentalmente preparada,me lo temía.

-Buena suerte Bella,te deseo lo mejor,si te pasara algo,vuelve con nosotros,no lo dudes-me dijo desesperado animándome a seguir.

-Te quiero-le dije como última despedida,aquello no era mentira,realmente sentía un afecto especial por él.

-Y yo Bella-Lo dijo precipitado y se subió al carruaje dándome la espalda súbitamente,hubiera preferido que se quedara allí unos momentos más pero supuse que no quería que le viera llorar,aunque esto ya hubiera pasado anteriormente.
Cuando el carruaje salió de los jardines,las puertas se cerraron y con ellas un pasado que dejaba atrás.Ánimo Bella,me dije a mi misma,ánimo…







Espero que os haya gustado este nuevo capítulo J Seguiré esperando comentarios y opiniones .Un besso y gracias por entrar al blog y leer mi historia!!







domingo, 5 de febrero de 2012

Risky Attraction Capítulo 1


Risky Attraction

AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y rasgos físicos y algunos psicológicos,el resto es todo producto de mi imaginación,este capítulo va dirigido a todos los públicos,aunque la historia irá adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,si no te gusta el tema,abstente de leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).

Capítulo 1:“Huyendo del destino”

                                             Nórfolk (Inglaterra)-1792

No podía creer que Él me hubiera hecho esto,no era posible,tenía que ser una pesadilla,estas pesadillas de las que no puedes despertar.

Sí,la gente era cruel,la gente suele herirte,pero no Él,Él era especial,si Él me decepcionaba de esta manera… ¿Qué podía hacer ahora?,¿Acaso no sabía lo sensible que era?,¿No me había prometido un amor eterno? Esta idea podría sonar totalmente absurda ante muchas personas,pero cuando su voz me lo susurró al oído se convirtió en la mayor de las verdades existentes para mí.

Tenía un nudo en el estómago,algo que me impedía respirar con normalidad,algo que me ahogaba,no paraba de rehuir a mis pensamientos,pero… ¿Quién dijo que fuera fácil?

Y ahí estaba yo,en medio de la noche,abandonada,me sentía tan sola,tan defraudada,con un sucio vestido,si se le podía considerar así,ya húmedo debido al clima permanente de Londres,en mi rostro se podían observar pequeñas gotas de lluvia que se iban depositando con el tiempo a medida que avanzaba por aquella calle desierta,aunque esas gotas se mezclaban con mis propias lágrimas,debido al dolor tan grande que sentía en mi pecho,más bien,en mi corazón,tan solo se escuchaba el chisporroteo de las gotas chocando contra la calle...

Sabía que estaba expuesta en esos momentos, puesto que una chica en medio de la noche tan sola solo podía significar una cosa,estaba asustada,pero tenía tantas cosas en la mente que me era difícil concentrarme en un peligro próximo,en realidad era un mecanismo de autodefensa,pensé,el tener la mente ocupada me hacía sentir más fuerte,más valiente… como si sirviera de algo.

Derrepente oí como un cubo se caía tres pasos delante de mi posición,frené inmediatamente y mi corazón se cerró en un puño,como comprobé,mi supuesto mecanismo de autodefensa me había abandonado cuando más lo necesitaba,mi respiración volvió a acompasarse en cuanto vi el origen de aquel estruendo, era solo un gato pardo,un gato callejero,en ese momento me vino a la mente aquella ironía,estaba en sus mismas condiciones,sin familia,sin hogar,y los dos teníamos las mismas posesiones en esos momentos,es decir: nada.

Me di cuenta de que estaba temblando,realmente no sabía si era del miedo o bien porque poco a poco el caminar bajo aquella fina lluvia había hecho que me encontrara literalmente empapada,por suerte tenía ligeros recuerdos de la distribución de aquel pequeño pueblo y si mi memoria no me fallaba ,como solía hacer,en unos minutos debería llegar a una casa de acogida,una casa que ya conocía bien,era un viejo hospicio.

Aunque había cambiado de dueño después de la muerte de Sir Gustave ,mi padre de acogida-tutor,yo sabía que me acogerían allí,había pasado demasiadas noches bajo aquel techo para que también ellos me diesen la espalda, yo no estaba buscando una pensión por tres sencillas razones:la primera,porque no tenía ni un penique y conocía bien al dueño de aquella pensión,era de los hombres mas usureros que yo había visto,la segunda, porque aunque le diera lástima, era la única pensión en aquel pueblo ,y seguramente no tendrían sitio para mí,ya que estábamos en época de festejos populares,y la tercera,alrededor de aquella pensión se juntaban personas que no eran de mi agrado,y más después de haberme ido de vivir del pueblo y haberme convertido en una de las “sirvientas” más conocidas de Lord Edward de Clarence.
Después de un rato oyendo solo las finas gotas de lluvia caer sobre la dura piedra de la calzada oí unos pasos a mi espalda que estallaron mi burbuja de pensamientos,eran unos pasos concisos y fuertes,estaba claro que no debía de ser una buena compañía si se encontraba en mitad de la noche caminando bajo la lluvia,aunque puestos a juzgar,yo tampoco debia de parecer una muy buena compañía,de todos modos mi instinto me dijo que aligerara el paso si quería llegar a la casa de acogida sana y salva,aunque no podía estar lejos,el no saber si se encontraba donde creía ,me hacía estar más tensa y mi dolor de estómago se volvió a acentuar,creí que los pasos habían desaparecido cuando una voz me gritó desde la lejanía:

-Hey,oye pequeña,¿estás perdida?

En ese momento quedé paralizada,no es de esas voces que nada más oirla te da confianza,no,aquella voz era brusca,ronca,como si rugiera desde dentro,lo que me indicó que no era alguien en quien podía confiar.Decidí no contestarle y apresurar mi paso,con mucha suerte me dejaría seguir mi camino.Pero parecía que mi destino me estaba poniendo a prueba,las cosas no serían tan sencillas,aquella voz ronca volvió a rugir:

-¿Es que no me has escuchado? Si estás perdida puedo ayudarte,ven aquí.

En ese momento supe que las cosas se habían complicado,él pensaba que era otra clase de chica,una meretriz,quizás si le dijera que era una chica corriente me dejaría seguir mi camino e incluso me ayudaría a buscar la casa de acogida,pero mi optimismo me hizo soltar un pequeño gemido ahogado,pero… ¿por qué no intentarlo? A fin de cuentas era mi única oportunidad o al menos lo único que mi mente podía maquinar hasta el momento.

-Perdóne señor pero no soy quien cree,no soy una meretriz,simplemente estoy buscando la casa de acogida del nuevo propietario,el señor Byron.
Sus pasos se acercaben mientras luchaba por que aquel hobre se apiadara de mí,yo ya no podía correr,no con mis piernas congeladas por el viento gélido,simplemente había quedado como una estatua,cuando se acercó pude ver su rostro,un rostro que impresiona,y no precisamente por su belleza,aquellos rasgos me sonaban,no él en sí,pero eran rasgos de un campesino,esas personas a las que no veía desde hacía años… En su rostro se observaba el paso del tiempo bajo el sol,sin duda podía apostar a que se dedicaba a la agricultura,una barba nada cuidada aparecía en su marcado mentón y unos ojos cubiertos de arrugas por la edad,sus ropas harapientas me recordaron a mi infancia en aquel pueblo,todo había cambiado cuando le conocí a Él,todo…

Tras mi detallado repaso a su físico recordé que esperaba una respuesta,pero en vez de ello me di cuenta de que estaba a tan solo tres metros de mí,con una sonrisa que dejaba mostrar sus dientes,tampoco estaban cuidados y con un tono amarillento,desde esa corta distancia podía percibir el hedor de sus ropas,olor a alcohol,a sudor,a su masculinidad… no era agradable,pero mi mente no procesaba más datos,simplemente se encontraba en un estado vegetativo,otra vez me volvía a fallar cuando se la necesitaba,cuando ya no esperaba una respuesta su voz me sorprendio de nuevo:

-Tranquila muchacha,no debes renegar a lo que eres,no busques la casa de acogida,allí no hay sitio justo vengo yo de allí,ven a mi casa y te haré un hueco.

Sin duda estaba mintiendo,si no hubiera diche “no debes renegar a lo que eres” me lo podía haber creído pero se delató por completo al creer que era una burda meretriz.

-Losiento pero se equivoca,la casa de acogida nunca deja a nadie en la calzada,yo pasé allí mi infancia y sé bien de lo que hablo,si me disculpa…
Me giré para salir de aquella calle lo antes posible pero su brazo me agarró como una trampa para osos y me dejó inmovilizada ,con mi otro brazo intenté retirar el suyo pero me fue imposible,yo no era muy fuerte que digamos y sin embargo aquel hombre aunque debía tener 55 años tenía una fuerza insólita.
Me empujó contra la parez y comencé a gritar,pero mis gritos se convirtieron en gemidos ahogados rápidamente cuando me tapó con su otra mano,le di una patada en el estómago pero pareció que no le afectó suficiente,pues siguió forcejeando hasta que me levanto las faldas del vestido y dijo:

-¿Con que no eras una prostituta,eh? Si ya lo sabía yo,no eres virgen,aunque tu cara diga otra cosa no eres mas que una furcia,y ademas de las caras,reconozco ese olor a colonia de la nobleza,dime ¿con que noble te acostaste?

Sus palabras me habían herido,no sus insultos,pero me había hecho recordarle .Si yo no le hubiera enfadado estaría durmiendo junto a Él,en su cama,con el suave tacto de su piel,tan fría como el hielo,y a su vez una piel que me calentaba en las frías noches de invierno,su pelo color bronce que tanto adoraba,su nariz perfecta,sus ojos dorados como la miel,esa mirada tan penetrante y que tanto me intimidaba y aquellos labios perfectos que tanto me gustaba besar y dentro de ellos la mas maravillosa de las lenguas,su mortal arma de seducción,con un marco de dientes afilados,tan blancos y brillantes como el nácar, era un adonis,y le había perdido,perdido para siempre,por culpa de mi estupidez,todo era culpa mía.

Yo ya no podía hacer nada,estaba perdida,por mas que luchaba contra aquel abrazo letal,no podía,me di por vencida,algo que prometí no volver a hacer,dejé que aquel hombre acabara su faena y me dejara tirada en aquella calle a esperar a alguna buena persona que me recogiera,pero mis pensamientos se vieron otra vez sorprendidos ante el galope de un caballo que se dirigía a nuestro encuentro en aquel oscuro y lóbrego callejón…

Aquel hombre y yo quedamos paralizados sin saber como reaccionar,intenté huir pero el hombre aún me sostenía sujeta a él con toda su fuerza,y entonces a la luz de aquella farola vi el rostro de aquel jinete sobre el caballo negro que tanto conocía,no podía creerlo,tenía que haber muerto y estar en el cielo,podía contemplar el más maravilloso rostro que jamás había visto,era Él, mi señor,MI SALVADOR.