Risky Attraction
AVISO:Esta historia no está basada en ningún hecho
real , lo único que adquirí de Stephenie Meyer es el nombre de los personajes y
rasgos físicos,el resto es todo producto de mi imaginación, la historia irá
adquiriendo rasgos de dominación-sumisión,si no te gusta el tema abstente de
leerlo,ante todo gracias por adelantado y a disfrutar :).
Capítulo 3:”Primeras Impresiones.”
Los jardines eran de una dimensiones inimaginables,resplandecientes,la
hierba estaba de un verde que iba a juego con mi vestido y el castillo se
levantaba con rudeza ante las flores,de mil y un colores, que rodeaban las
fuentes,sin duda era como un paraíso en la tierra.
Se podía oir el canto de los pájaros y el sonido del correr
del agua de las fuentes,notas musicales volaban por el aire hasta llegar a mis
oídos,realmente era emocionante como los rayos del sol se reflejaban.Si el día
hubiera sido nublado,ya no habría ninguna esperanza de que aquello saliera
bien.
El castillo se alzaba como una montaña de roca maciza gigantesca,
lleno de ventanales de vidrio grueso y sus torres acababan en tejados
exquisitamente acabados.Demasiado lujo para mí,nunca estaré a la altura de este
lugar…
Cuando entré la impresión fue de mayor lujo si se podía
concebir,una sala rodeada de sillas doradas y de color borgoña,una alfombra que
ocupaba todo el espacio que había a la vista,demasiado mullida para mis
zapatos,era como flotar en las nubes…imaginaba lo que habrían tardado en
fabricarla.
Del techo colgaban cuatro lámparas de araña gigantescas,miles
de cristalitos centelleaban en mis ojos,no entendía la razón de por qué estaban
encendidas si la luz del día entraba por los inmensos ventanales pero supuse
que allí lo que sobraba era dinero,la sala estaba rodeada por columnas de
mármol rojo con terminados en formas referidas a la mitología y cuadros con
nobles ingleses con miradas llenas de poder y orgullo.Eran vanidosos
pero,¿acaso podían ser hombres sencillos con tales posesiones?
La sala no poseía más que un amplio espacio en el centro
para algo que no podía comprender,derrochar tanto espacio sin ninguna función
aparente…tan direferente a mi antiguo hogar,donde no había sitio para una silla
más…
Al fondo de la sala se abría otra más pequeña en la que pensé que Lord Edward
esperaba…Sentía como quedaban cada vez menos pasos para nuestro
encuentro,quería gritar y salir corriendo de allí,pedir a John que regresara y
me llevara con él,pero era demasiado tarde ,ya nada era fácil,tendría que ser
valiente,por mi madre…
Se podía respirar un ambiente limpio,olores que nunca antes
había podido reconocer,te transportaban a claros donde solo se respiraba paz y
sosiego ,pero que a mí sólo me daban nerviosismo,cada vez más y más cerca,música
de violines en el fondo,muy lejanas,ayuda Señor…
La sala pequeña poseía una lámpara mayor que las
anteriores,unos sofas de color escarlata de piel y unas paredes de mármol verde
y alabastro,así podría camuflarme en ellas, pensé soltando una carcajada muda.
Entonces el soldado llamó a la puerta que se encontraba ligeramente
abierta y anunció mi entrada.
-Adelante-se oyó desde el interior,era una voz fuerte,ronca
y llena de una orden implícita.
El soldado se quedó parado y me hizo un gesto educado
indicando que entrara,tragué en seco,respiré fuerte y avancé los dos pasos que
me separaban de mi futuro Señor.
Me quedé de pie mirando al suelo, ya que no me atrevía a
levantar la vista,¿por qué estaba siendo tan cobarde?¿no quería impresionarle?
Pues si hacía esto no conseguiría nada,levanta la cabeza
Bella,vamos ,me decía a mí misma,pero mi cuello parecía resistirse,era como si
una pesa de 200 Kilos me estuviera presionando la nuca.Pero la curiosidad
también era fuerte de modo que subí la mirada poco a poco mientras oía los
pasos del soldado que cerraba la puerta y se alejaba,encima me dejaba
sola,genial.
La alfombra era preciosa,más bonita que la de la sala
principal,estaba llena de dibujos bordados de nobles caballeros con armadura
resplandeciente,iban de caza detrás de un cervatillo,me parece que ese ciervo
tiene menos miedo del que tengo yo ahora.
Oh vamos,¿es que estaba mal de la cabeza?me ponía a mirar la
alfombra cuando tenía delante al Señor que debía servir y ni siquiera
conocía,¿qué pensaría de mí?
Comencé por observar sus zapatos,de un negro
reluciente,nunca había visto unos zapatos más limpios que aquellos.
Su pantalón iba a juego con su frack y un pañuelo blanco le
rodeaba el cuello,sin duda su vestimenta era asombrosa y su olor me llegó hasta
el fondo de mis cavidades nasales,era el olor más agradable que habían apreciado
mis sentidos,olía demasiado bien para ser de esta tierra.
Al ver su rostro se me nubló la vista y casí me desmayo al
instante,¿cómo podía ser tan bello? Era el ser más hermoso de la tierra,era un
ángel caído del cielo,no era posible,¿Por qué Dios repartía tan desigualmente
la belleza? A él se la había dado toda,de eso estaba segura.
Su rostro era frio y calculador,su mirada me escrutaba
lentamente como si mirara un ser inerte,menudos ojos,verde esmeralda,parecían
brillar,pero no era fácil saber lo que pensaba.
No estaba sonriendo,en su frente había una arruga que no
indicaba mucha comodidad ,aún así seguía siendo un rostro pulcro y bello.
Su boca era firme y su mentón delimitaba su rostro.Su nariz
era recta,perfecta,volví a perderme en su mirada, tan felina,tan peligrosa ,tan
profunda y penetrante que parece que se querían introducir en mis pensamientos.
Su cabello era del color del bronce,era reluciente y tenía
las marcas recientes de un peine.
Era tan alto,tan fuerte,su sola presencia hizo recorrer un
escalofrío por todo mi cuerpo y me impidió soltar palabra alguna,simplemente me
quedé observándole,era mi adonis personal,si algún día me sonreía me derretiría
en ese instante.
Sin duda había sido una buena idea venir aquí,aunque sólo le
viera una vez al mes,habría merecido la pena.
Me sentía tan insignificante a su lado… todo ser a su lado
sería invisible,él atraía todas las miradas y con razón…
De repente su voz me sacó de mis pensamientos dando un
vuelco a mi agitado corazón.
-¿Pretende presentarse o debo esperar todo el día señorita?-Dijo
fuerte y conciso,su expresión calculadora y seria no me dieron muy buena
bienvenida,pero¿qué esperaba? Era su futura sirvienta,nada más…
-Mmm…. Sí,mmm…Soy Isabella,Isabella Swan…
-Bien,parece que al menos no me han traído a una muda- Dijo
soltando una risotada,vaya dientes,una hilera de dientes blancos de marfil
lucían ante mis ojos,por poco me ciegan…
Estaba tan seguro de sí mismo,sabía que controlaba la
situación y eso me provocaba aún más nerviosismo.
-¿Y bien?..- soltó enarcando una ceja,¿Y bien? ¿Qué quería
que le contase? ¿sobre mi vida?¿sobre mi familia?… Oh demonios,si no sabes que
contestar mejor mantén la boca cerrada Bella…
-Señorita Swan no tengo todo el día,¿Para qué ha venido
aquí?-Se le estaba hinchando una vena en la frente,¿Acaso me estaba tomando el
pelo? Lo sabía perfectamente…
Si quiere que hable,pues hablaré
-Bien…yo… he venido a por un trabajo… en su castillo Señor.
-¿Un trabajo? Señorita,en un castillo se pueden hacer miles
de trabajos: limpiar cuadras, recibir visitas,limpiar el polvo… Dígame a que ha
venido usted-Sí,sin duda quería dar vueltas y vueltas hasta que soltara
palabra,su rostro empezaba a parecer divertido,y eso me tranquilizó…
-Bueno,a limpiar cuadras creo que no Señor…
-No se tome tantas confianzas a menos que yo se lo permita
Isabella… Explíquese y rápido por favor-Él si podía gastar bromas,pero
claro,solo él.
-No tengo ninguna afición en especial,necesito un trabajo y
cualquiera me vendría bien Señor,sin ser muy arrogante le diré que puedo hacer
muchas cosas.
-En fin… supongo que aquí siempre hay lugar para una
sirvienta más,ya sabe… Limpiar el polvo,hacer camas y en esencia atender todos
los pedidos que podamos necesitar,me refiero a mí y a mi prometida,supongo que
eso es todo… - Noté un pinchazo en el corazón al oir sus palabras ,¿Prometida?
De eso nadie me avisó,aunque con ese porte y ese rostro ¿cómo iba a estar sin
ninguna señorita,por no decir otra cosa, revoloteando a su alrededor? Vamos
Bella,que más da,nunca tendrías una misera probabilidad de estar con él,¡Nunca!
-Estaría muy agradecida Señor,le prometo que no le
defraudaré.
-Y eso espero,yo no tengo necesidad de una sirvienta más,no
tengo ningún interés en una boca más a la que alimentar,a la mínima,usted será
la primera en la lista de posibles despedidos.-Pues si que era claro este
hombre,me había dejado de piedra,nunca pensé en ser la mejor en mi trabajo,pero
ser la primera que despediría en caso de cualquier problema,eso no me lo
esperaba,aunque quizás fuera lo mejor,volver a casa,con Molly,Gustave,John… Se
me empezaron a empañar los ojos.
Las piernas me estaban empezando a temblar y realmente no
tenía claro por que…
-Bueno supongo que será mejor que alguien le muestre sus
aposentos,¿no cree?-Dijo con una mirada impaciente,le había hecho perder el
tiempo,seguramente tenía miles de cosas que hacer antes que hablar conmigo,tonta,tonta
Bella.
-Si,Señor-dije tímidamente,contra antes saliera de
allí,antes podría llorar a solas.
Se levantó bruscamente y caminó hacia la puerta con paso
firme,que belleza tan divina,que manera de moverse,era hipnotizante.
-Vaya,lo había olvidado por completo,supongo que mi
prometida estaría encantada de conocerla,quizás desee una sirvienta personal para
ella…No estoy seguro,es tan…¿Qué le parecería cenar con nosotros? Solo esta
noche,me refiero a que… no lo tome por costumbre,ya sabe,el servicio come a
horarios diferentes que nosotros…-Eso yo ya lo sabía tampoco hacía falta tener
un gran cerebro.
-Bueno vendrá entonces,pongase otro vestido,¿Ha traído más
cierto?-preguntó elevando la comisura de su labio,vaya labio,¿es que no tenía
ni un fallo en ese maldito cuerpo? Además ¿Le parecía divertido humillarme de
esa forma? Menudo arrogante,sabía perfectamente que no tenía otro vestido,le miré
enfadada,aunque fuera un señor no le permitiría que se riera de mí solo porque él
tuviera muhísimas,bueno,infinitamente más posesiones que yo.Él parecío captar
mi enfado y su mirada se endureció.
-Oh vamos Señorita Swan… no pretendía ofenderla-Ya.. seguro,usted
siempre tan cortés…-Le dire a Susan que le dé unos vestidos que hay en el
último piso,eran de mi hermana,ella se mudo y dejó miles de vestidos allí
arriba,mi prometida los detesta, pero a mí me encantan y creo que le quedarían
especialmente bonitos.-Diosss!! Había dicho que esos vestidos me quedarían
especialmente bonitos,eso por su parte era un cumplido extraordinario y más
viendo que no lo decía en tono jocoso.
-Muchísimas gracias señor,un detalle por su parte,con un
vestido me conformaré,no soy muy presumida y como sabe no acostumbro a llevar
ese tipo de vestimentas.-Estaba siendo del todo sincera,él podría vivir con
todo lujo de detalles y bañándose en oro pero a mí no me importaba,esa era su
vida,no la mía y no me iba a hacer falsas ilusiones, y más sabiendo que era la
primera que se vería en la calle ante cualquier imprevisto.
-No hay nada que agradecer y no olvide que ante mi presencia
y ante la de i prometida,deberá estar bien vestida ,ella está muy obsesionada
con el protocolo y con la moda parisina que está llegando aquí,deberá hacer un
esfuerzo¿entendido?
-Sí, Señor.
-Bien,no hay más que hablar, vaya a sus aposentos,acomódese
y prepárese para la cena,a las ocho en punto en el salón principal,ni un minuto
antes ni uno después,aprecio muchísimo la puntualidad,no lo olvide señorita-No
lo olvidaré,tranquilo,haré lo posible para agradarle y más viendo esa sonrisa
que pone, cuando la oculta con ese rostro de dolor me hace sentir culpable.
Estaba tan cerca de mí que podía oir su respiración acompasada,era
un ser perfecto,sería un lujo poder estar cerca de él,al menos lo iba a
aprovechar.
Me ojeó una última vez y asintió,abrió la puerta de un tirón
y se asomó a un lateral de donde salió por arte de magia una chiquilla
sonriente.
-Susan por favor lleva inmediatamente a la Señorita Swan a sus aposentos
en la habitación de invitados,solo será hasta que le encontremos un lugar,y
recoge los vestidos de Mary,ayuda a prepararse a Isabella-Ohh Dioss ha dicho
Isabella,en su boca suena tan dulce y eso que era solo mi nombre,si pronunciara
otras cosas… Bella por favor,tú nunca eras así,¿qué te está pasando?Este hobre
es el mismo demonio-A las ocho cenará conmigo y con Audrey en el salón
principal,es todo,ahora llama a Liz y dígale que me prepare a Troya,deseo
montar.-Y se desvaneció por la puerta,dando un portazo,¿siempre tenía ese mal
carácter?
La chica se me quedó mirando de arriba hacia abajo,que malos
modales tenía la gente de esta zona…
-Hola Isabella,encantada soy Susan,sígueme…-No me dió tiempo
a contestar y salió disparada,si no me ponía a corer la perdería en cualquier
momento.
Su rostro era parecido al de un duendecillo de cuento,su nariz era diminuta y
sus ojos tenían un brillo que hacía guiñar los tuyos por miedo a que se deshicieran
las retinas,sus movimientos eran como los de una gacela,iba casi volando,la
verdad se agradecía ver tanta felicidad en una sola persona,sería una buena
amiga para tener dentro de estos muros,quizás merezca la pena hablar con ella,es
la primera que no me recibe con una mirada de hostilidad.
Era de aspecto menudo y su pelo corto y negro brillaba y se
movía al son de sus saltos,cuando subimos unas escaleras que parecía que nunca
iban a acabar ,ella seguía tan ágil como antes,sin duda tendría que vigilar lo
que comía.
Se paró en seco ante una puerta gigantesca de madera tallada
y me miró.
-Ya hemos llegado,esta es la habitación de invitados,espero
que sea de tu agrado y que el Señor no te haya intimidado dándote la
bienvenida-dijo con un tono demasiado musical,y acabando con una gran sonrisa.
¿Intimidarme? Por favor,¿por quién me tomaba? Solo me había
dejado en un estado de shock y por poco me desmayaba ante su ser,pero
intimidarme,eso nunca.
-No,para nada,ha sido muy amable en verdad-me miró con una
expresión atónita.
-Pues serás la primera que trata así,recuerdo que la primera
vez que le vi salí de su despacho llorando…-Vaya,y yo me había quejado de sus
bromas…
-Encantada Susan,espero que podamos llevarnos muy bien,acabo
de llegar y bueno… me gustaría tener alguien con quien hablar.
-Jajaja tranquila Isabella,aquí dentro somos una buena
familia,ya verás como no hay ningún problema, ,ahora acomódate,tengo que buscar
a Liz,enseguida vuelvo…
-¿Susan?
-¿Sí?
-Me puedes llamar Bella-Bella era solo un nombre por el que mis
amigos y familiares me conocían y aunque Susan era alguien nuevo para mí, es de
esas personas en las que encuentras apoyo y confianza en cuanto las ves.
Me sonrió una vez más y se disipó por la puerta tan rápido
como un espectro.
Menuda habitación,sabía que no debía acostumbrarme,era la
sala de invitados,por aquí habría pasado gente importante y después yo…
Una gran alfombra persa recubría el cuarto,podría decirse
que aquella habitación era más grande que toda mi casa…
En el centro estaba una gran cama de matrimonio cubierta por
un dosel rojo,¿Yo iba a dormir allí? Creo que será el lugar más cómodo de mi
existencia,estoy acostumbrada a dormir una cama de paja y eso ya era demasiado
comparado con lo que otras gentes de mi aldea tenían.
Ahora necesitaba intimidad,no estaba segura de cuánto tiempo
tardaría Susan en volver, asique no podía ponerme a penar en mi familia a menos
que quisiera explicarle toda la historia y no era algo que me apeteciera en ese
instante,ya era suficiente,la despedida ya había sido demasiado dura para
mí,basta de sufrimiento por hoy.
Me puse a observar todo el mobiliario de la estancia y
descubrí un cepillo tallado en hueso y en él incrustado se encontraba una
piedra reluciente,no sé que sería pero mejor no tocarlo,no quería problemas en
mi primer día.
Cuando abrí una puerta de madera esperando encontrar un
armario descubrí un cuarto que parecía ser unos aseos…
Yo solo había oído hablar de aseos cuando era pequeña,gente
decía que era algo inhumano,pero aquel lugar parecía tan limpio,con una bañera
de porcelana con patas de oro.Y yo toda mi vida haciendo las necesidades en un
corral con el miedo a ser picoteada por gallinas asesinas que saltaban como
hienas.
Los grifos también eran de oro al tocarlos empezó a salir
agua a toda presión,esto si que era un milagro,no más pozos…La de gente que se
desmayaría al ver tal acontecimiento,¿por dónde llegaría el agua? No tenía
sentido…La bañera se iba llenando y decidí tomar un baño,era lo que
necesitaba,si me quería reunir con él de nuevo tendría que haber descansado un
poco y mi corazón no lo resistiría.
La bañera ya estaba llena de agua tibia,tan agradable a mis
sentidos…Bueno Bella y ahora ¿cómo demonios se cierra esto? Giraba,apretaba y
eso no se cerraba de ninguna manera.¿tan difícil era cerrar un grifo? ¿Si lo
había abierto no podría cerrarlo?
Oh Dios mio,el agua seguía corriendo y ya empezaba a salirse
de la bañera.
Iba a inundar el
cuarto de invitados el primer día y todo por creerme merecedora de un baño, era
una patosa,cabezota y estúpida,me tenía que haber quedado con las gallinas
asesinas…
Bueno como me solía decir a mí misma lamentarse no vale de
nada,mejor sería pedir ayuda antes de que nadie pudiera arreglar lo sucedido…
Salí corriendo a la puerta y me asomé al largo pasillo
pidiendo ayuda,pero nadie pareció oirme…Madre mia,me iban a despedir el primer
día o peor aún… Esperaba que lord Edward no se enterara con ese carácter seguro
que me echaba a los perror o peor aún me podría matar con una de sus miradas
asesinass,¿Qué diría Gustave,Molly y John? Pensarían que era una deshonra,tanto
tiempo malgastado en mí.
Me giré hacia el cuerto y el agua seguía corriendo ya
encharcaba el suelo.
De repente oí unos pasos ligeros,esa era Susan,no cabía
duda… Si fuera quien yo me sé el suelo estaría retumbando.
Cuando la ví correr hacia mí llevaba un vestido en las
manos.Yo debía de tener una cara horrible y llena de espanto porque enseguida
se percató de que algo iba mal.
-Bella ¿Qué ocurre? ¿Qué haces en mitad del
pasillo?-Preguntó alarmada.
-Yo… bueno mira ven… resulta que intenté tomar un baño y el
cuarto se está inundando.-Sonaba penoso pero era lo ocurrido,alguien me tenía
que haber explicado el complejo mecanismo de un grifo.
-Ohh madre mía Bella,no te puedo dejar sola ni un minuto,se
dirigió al baño y saltando el suelo encharcado consiguió cerrar el grifo con
una facilidad asombrosa,haciéndome quedar peor de lo que estaba.
-Tranquila,todo va a ir bien,enseguida secamos esto y estará
como nuevo,ya verás…-fue al armario y empezó a sacar paños y toallas y a
esparcirlos por el suelo.
-Losiento tantísimo,no tocaré nada más,lo prometo,soy
demasiado patosa, debería haberte dicho que dejarme sola es un peligro.
-No te preocupes,lo tendré en cuenta,la próxima vez no
incendies ninguna cosa ¿vale?-Y soltó una risotada,me encantaban las personas
que se tomaban la vida con humor,hacian las cosas más fáciles para todos.
-Lo intentaré-Y le devolví una sonrisa.
-Bueno lo dejaremos aquí para que se seque,y mientras vamos
a prepararte, no queda nada para las ocho y allí abajo hay dos personas a las
que impresionar-Dijo alzando el vestido en vilo.Era realmente bonito,de un
rosa apagado y con un corpiño blanco.Era el vestido más bonito que había visto
y seguramente esto no sería nada comparado con lo que ellos llevarían.
-Era de Mary,la hermana de lord Edward,¿no es precioso?
-Sí,realmente lo es,muy exagerado,no estoy
acostumbrada,seguramente no podré ni respirar con eso puesto,¿Por qué lo
dejaría aquí Mary?
-Bueno Mary ya no está aquí.
-¿Dónde fue?
-Bella,ella murió hace dos años,Lord Edward todavía no se ha
recuperado,por eso a veces es un poco grosero o intimidante.
-Vaya,losiento,no sabía nada…
-Es normal que no lo supieras,acabas de llegar,pero ante
todo no digas nunca nada sobre ella delante del Señor.
.-¿Cómo murió?
-Es una larga historia mejor será que empecemos a
prepararte,vamos a tener muchos días,ya te lo contaré,no hay prisa…
Y en verdad no la había,pero su rostro se ensombreció al
hablar de ella,y eso no me gustó para nada.
Tras unas horas horrorosas de tirones de espaldas,zapatos
incómodos y unas manos tirando de mis rizos una y otra vez,acabamos por completo
con mi transformación.
-Ahora solo queda el toque mágico-Me esparció unos polvos
que me hicieron toser por todo mi rostro.
-Lista.
-¿Ya estoy? ¿El martirio ha finalizado?
-Vamos no te quejes,tampoco ha sido para tanto,además
te ves estupenda,ten cuidado no se vaya a poner celosa Audrey.
-¿Cómo es ella?
-Muy estirada,como todas,pero te acostumbrarás,te lo
aseguro.Ella es muy posesiva con Lord Edward y siempre le está llamando la atención.A
veces es bastante cortante,tienes que saber como tratarla y que sus palabras no
te hieran Bella,es como una serpiente,todo lo que suelta es veneno,solo haz que
no te afecte,eso le irrita mucho.
-¿Y Edward la quiere?
-Él es parecido,se entienden mutuamente,pero discuten
bastante,ella le corta su libertad y eso le molesta mucho.A él le encanta salir
a montar sus caballos cuando ella no está.Es su momento de gloria,me extrañó
que hoy hablara contigo,cuando ella no está,él no deja que nada ni nadie se le
interponga en su tiempo libre.
-Estoy bastante nerviosa Susan,no sé que tengo que hacer
allí abajo,no sé de que hablar,no sé nada…
-Tranquila Bella,ellos no te pedirán mucho,saben quien
eres,sé tu misma,realmente me gustaría darte algunos consejos pero no hay tiempo para
más,si no quieres llegar tarde,baja cuanto antes.
-Gracias por todo Susan,eres la mejor,y gracias por lo del
agua.
-No es nada Bella,ánimo –Me despidió en frente de la
escalera y salió corriendo tan ágil como siempre.
Bueno Bella ahora estás sola,con que bajes sin caerte será
un triunfo.Espero que Autrey no sea muuy dura conmigo porque yo no soy de esas
personas que reprimen el llanto,sé que es inmaduro,pero es como soy y no hay más.
Paso adelante,paso adelante,otro escalón,otro más,no te
pises el vestido Bella,no dobles el tobillo Bella y ya estamos.
Ya les veo,están ya sentados a la mesa,Edward se levanta y Audrey
se queda sentada,genial,ni un mínimo de respeto.Edward le hace un gesto con la
mano pero ella se niega. Quiero volver a la habitación y echarme en la cama.No
sé que hago aquí.
-Bienvenida Señorita Swan-Sus ojos se entrecierran y me mira
fíjamente.
-Parece que esta noche disfrutaremos de la compañía de un
bonito cisne-Dijo desde su asiento con un tono excesivamente irónico.Era una
mujer demasiado bella,Su pelo rubio casi me ciega y sus ojos eran del azul del
océano,sin embargo no era un rostro amigable,sus cejas levantadas y su sonrisa
burlona parecía que siempre la acompañaban…
El corazón me bombea demasiado fuerte,me duele el estómago,ya
no tengo nada de hambre,esta noche va a ser muy larga…
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